(Este perfil es el resultado de una síntesis de cuatro talleres organizados
para este fin. El 21 de abril de 1989 fue
celebrado el primero, con la participación
de estudiantes. El 26 de abril se celebraron
los otros tres con la participación de
profesores de todas las facultades. Septiembre
de 1989)
En lo interpersonal:
- El buen profesor tiene vocación de maestro:
ayuda a sus estudiantes a crecer personal y
profesionalmente.
- Es una persona mental y profesionalmente madura:
es cálida, honesta, abierta; respeta a sus
estudiantes, se interesa por ellos y disfruta
de la interrelación profesor-estudiante.
- Sirve de modelo a sus estudiantes en cuanto
a su comportamiento como profesor, como profesional
y como ciudadano.
En lo profesional:
- Es un profesional que domina su área.
- Se mantiene actualizado.
- Tiene conciencia de la responsabilidad de su profesión.
- Merece respeto por la capacidad profesional que muestra tanto
dentro como fuera del aula.
En cuanto a la docencia:
- Ayuda significativamente a sus estudiantes a
alcanzar los objetivos del curso.
- Prepara bien su clase y hace de ella una
actividad estimulante y productiva.
- Logra que los estudiantes se interesen por la materia empleando
eficientemente estrategias
de enseñanza-aprendizaje
apropiadas a los objetivos
del curso.
- Evalúa a tiempo, con justicia y de acuerdo a los objetivos y contenidos
del curso, estimulando el mejoramiento del aprendizaje.
En cuanto a responsabilidad:
- Cumple con
las normas mínimas de puntualidad, impartición
de docencia, administración de exámenes, asignación
y entrega de calificaciones.
En cuanto a aportaciones fuera del aula:
- Presta su aportación a la creación de nuevos conocimientos, al desarrollo
cultural y a la adaptación de tecnología.
- Contribuye
con el crecimiento y
mejoramiento de su Unidad Académica,
de la Universidad y de la comunidad.
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