Círculo de Docencia Universitaria

 

Con el fin de apoyar y generar espacios de reflexión sobre la Dirección Académica, se ha desarrollado el Círculo de Docencia Universitaria, para los Directores de Departamento para animar la discusión y el debate constructivo en torno a competencias en la gerencia académica y en el acompañamiento pedagógico a nuestros docentes.

El círculo, como propuesta de formación docente se crea, producto de iniciativas y necesidades expuestas por Directores para mejorar la calidad del trabajo, debatir, promover un desarrollo interno, desde adentro, construir sensación de implicación, personalizada, creativa y constructiva, para vernos como actores no como receptores. Se trata de crear una dinámica autogenerada. Es un espacio y reto, para trabajar en lo que creemos, puede ayudar a construir colectivamente horizontes y acuerdos en relación con la Universidad. Durante el año académico 2002 2003 se desarrollaron 12 sesiones de círculo, en las que se leyó, discutió, analizó y contextualizó los dos primeros capítulos del libro “La enseñanza universitaria el escenario y sus protagonistas” de Miguel Zabalza: La universidad, escenario específico y especializado de formación y estructuras organizativas de las instituciones universitarias.

El círculo se crea como producto de iniciativas y necesidades expuestas por directores para mejorar la calidad del trabajo, para debatir. Buscamos promover un desarrollo interno, desde adentro, pues así se construye sensación de implicación, personalizada, creativa y constructiva, para vernos como actores y no como receptores. Se trata de crear una dinámica autogenerada, sin desconocer que no somos autosuficientes. Proponemos asumir este espacio y reto, no quedarnos sin trabajar en lo que creemos.

Este círculo puede ayudar a construir colectivamente horizontes y acuerdos en relación con la universidad.

· Existen innovaciones válidas y fáciles, que cualifican la dirección y la docencia. Usar la tecnología invita a otros actores a utilizarla. Los estudiantes, al vive, es difícil transmitirlo, pues la mejor forma de hablar, es actuar. Poner en práctica el aprender, para contagiar esa dinámica; conviene mantener y avivar esas llamas.

· Existe correlación interna entre docencia y administración. Las políticas de educación superior en América latina y en República Dominicana, han cuestionado a la universidad; dinámicas internas, producto de las última crisis profesoral en relación con los cambios de contratos, nos dieron valor para la reivindicación, situación que nos hizo crecer, hacer transparentes los criterios de aumento salarial. Desde las direcciones estamos viendo indicios de un renacer del auspicio de actividades docentes. Antes había mucho cuestionamiento, se veía pasividad en relación con la formación. Hoy hay apoyo para talleres, se propicia, se motiva para salir fuera, hacer investigación. Sobre estas señales preocupa, que por un periodo se ha gozado de ciertas condiciones de calidad, han sido mejoradas y existe mayor estabilidad en la universidad. Eso influye en la actitud de motivación. Se siente más y mejor valoración. Lo económico influye en lo social y en la autoestima docente. Sin embargo, estamos al borde de un cambio en la situación económica del país, lo cual constituye un reto en cuanto a las ganancias logradas hasta ahora. Es importante reconocer que al estar ubicados en niveles directivos, vemos desde dinámicas y posiciones diferentes a la de docentes, pues cuando uno influye en las políticas, la percepción sobre los signos del acontecer, es diferente. Es importante mantenernos atentos a como esos signos son leídos, comprendidos y asumidos por otros profesores, en otros niveles de la Universidad.

· Hoy existe mayor diversidad de estudiantes; ahora además, estudian; cuando hacemos cursos en los barrios hacemos animación y en la universidad no. Requerimos entender que los estudiantes requieren motivación que en la enseñanza debe haber nuevas y variadas estrategias educativas; que ell0s están cansados por diversas razones; entre otras, porque que trabajan. No se trata de mantener una actitud de polarizar estudiantes. A veces les inculpamos asuntos en los que tenemos responsabilidad. Vivimos buscando formas de justificar nuestras formas de ver y argumentar; usamos “tranquilizantes de conciencia”. También conviene mantener la lógica de que yo enseño porque fui aprendiz. Los profesores en la universidad venimos también a aprender, a escuchar, a conocer otros mundos; no solo a enseñar. La ociosidad del muchacho solo está en nuestros imaginarios. En ciertas capas sociales el joven ha trabajado siempre y eso le posibilita establecer otros vínculos con la universidad. En una reunión típica de profesores nos quejamos de estudiantes. Hay más muchachos buenos que malos. Recibimos ampliado el eco negativo. Cada grupo genera la necesidad de que se vuelva a aprender. Los estudiantes tienen muchos contenidos que ya saben, pero nosotros debemos ayudarles a revivirlos, a conectarlos, a interrelacionarlos.

 


 

 

 

 

 

Jornadas de Reflexión

Seminarios

Cursos

Ciclo de Cine

Talleres Pedagógicos

Convocatorias

Sala de Profesores

Publicaciones

 

 
Página Principal Campus Santiago